El guion es el corazón de la película

El guion es como la raíz de una película, es su esencia, su centro; de él surge todo lo demás. Los guionistas son los encargados de crear el guion, aunque en muchas ocasiones suelen desempeñar funciones de dirección o producción por igual. A través de este le dan forma a la historia que luego será ejecutada por los actores. Este contiene todos los detalles referentes a la realización del filme, como son la forma de actuación, la escenografía, la iluminación, y por supuesto, los diálogos; por medio de una estructura muy específica y estandarizada a nivel profesional, la cual permite su fácil interpretación y lectura, y que quien lo lee sea capaz de imaginar en su mente todo lo referente a la película.

Los guiones son el alma de una película, y su correcta interpretación es clave para que la idea esencial de la película no se pierda ni se deteriore, pues es el que contiene la idea original del autor, que puede ser su propia creación o la adaptación a partir de una serie de televisión, una obra de teatro, una obra literaria o cualquier otra manifestación de arte. Los guionistas son los encargados, de, a través de las páginas de su guion, darle vida a una idea, llevarla de la imaginación a las carteleras de los cines, o a la programación de la televisión, o a las opciones de una página web de películas.

Un guion, a pesar de responder a una estructura bien definida, es muy libre en cuanto a tema, pues su autor puede reflejar en él sus más variados pensamientos y sus inquietudes espirituales, creando obras que luego serán clasificadas en distintos géneros, según su contenido; y en distintas calidades, según el esfuerzo que se les dedique. Aquí radica el poder del guionista, en transformar unas palabras sueltas, en una verdadera manifestación de arte.