La importancia de la calidad

Es común encender la televisión y perder el tiempo cambiando de un canal a otro en busca de un filme que capture nuestra atención. Muchas veces, después de creer encontrarla, no resulta tan entretenido como pensábamos. Y es que, con la gran cantidad de películas que son producidas todos los años, cabe esperar que muchas no sean de nuestro agrado. Cada cual tiene sus preferencias con respecto al género, el tema, los actores e incluso el idioma. Quizás los más cinéfilos se arriesguen a ver un largometraje que no les resulta interesante desde el primer momento, pero esto no es algo que la mayoría haría.

Las películas independientes siempre son un riesgo, puesto que algunas están muy bien realizadas pero muchas cuentan con muy bajo presupuesto y recursos para llevar a cabo la filmación, lo que afecta la calidad del producto final. Además, muchas veces la historia que se cuenta es demasiado complicada para la capacidad de desempeño de aquellos involucrados en el proyecto, desde los actores hasta los directores.

Por eso muchos van a lo seguro y apuestan por ver películas que es muy probable que les guste. Esto lo logran seleccionando un género en específico, o un director de su agrado, a veces también un grupo de actores que sean atractivos visualmente, o que se encuentren entre sus favoritos.

Debido a ese poder que tiene el público, muchos actores y actrices logran la fama y el estrellato sin ser nunca del agrado de los críticos, puesto que cuentan con un ejército de seguidores que los acompañan en cada proyecto que participan.

Tomando como razón que prácticamente cualquier proyecto puede convertirse en película, se debe ser muy cuidadoso a la hora de analizar la información que recibimos. No podemos ver cualquier película y conformarnos con la información que nos presenta, ya que casi siempre estará parcializada, y responderá a los intereses e ideales de un grupo en específico.