La dirección de una película es tan importante como su contenido

¿Quién puede poner en duda el hecho de que el director es la esencia de una película, independientemente de su tema? Este singular líder artístico es la principal fuente de creación de cualquier filme, quien debe encargarse de cada uno de sus detalles. La actuación, el guion y la producción son elementos esenciales en cualquier filme, pues son los que el espectador aprecia de forma directa. Sin embargo, estos factores no actuarían nunca en armonía sin un centro alrededor del cual girar: el director.

Desde organizar las ideas, hasta corregir los errores, el director de la cinta es quien permite convertir en realidad un libreto, y lograr una película que transmita un mensaje de vigencia en el contexto actual. Establece las pautas a seguir por todo el personal vinculado a la realización del filme, es cerebro pensante y corazón latente de la historia y su evolución.

En los últimos años han sido galardonados diversos directores masculinos, como Alejandro Iñárritu y Alfonso Cuarón, pero en el recién comenzado 2018 ha existido un amplio reconocimiento hacia la labor directiva de la mujer dentro de la industria cinematográfica, pues dentro de las mejores 100 películas del año, cerca de 10 fueron dirigidas por mujeres.

Un buen director, como cualquier líder, debe ser capaz de motivar a todo el elenco y personal de la producción fílmica a entregarse al proyecto, debe exigir a los demás en la misma medida que se exija a sí mismo en cuanto a la calidad de la obra y del trabajo realizado. Lo indispensable de la dirección de una película es interesarse por el tema, involucrarse en el contenido, crear un vínculo entre los actores y las emociones, para de esta manera lograr una conexión entre la realidad, el filme y el espectador. Es en el director donde radica el centro de la increíble magia que posee la industria del cine.