La producción es el inicio de una buena película.

Producir una película es una tarea que requiere, de tiempo, esfuerzo, personal y presupuesto. De estos aspectos se encarga el o los productores del filme, que son quienes tienen el control de las financias de la película, por lo que son el complemento perfecto de un director. Se ocupan de todos los aspectos de organización, como son la contratación de los empleados, la promoción de la película a través de agentes promotores, de anuncios en radio, televisión, revistas, o a través de carteles en las calles.

Existen diferentes cargos dentro de la producción, los cuales varían según la función que desempeñan, las cuales pueden ser el financiamiento económico en relación con las empresas productoras, mientras que otros se encargan de la producción externa, de la coordinación o de la asistencia.

La producción consta de diversas etapas, las cuales comienzan con la preproducción, proceso durante el cual el productor debe calcular el dinero que necesita para la realización y la cantidad que puede recaudar durante la venta de la película, ya sea en taquilla o en formato digital. Posteriormente se debe preparar la filmación de la cinta, que incluye el diseño de la escenografía, del vestuario, la contratación del equipo técnico y el casting para elegir al elenco. Luego se procede al rodaje de la película y posteriormente a la postproducción, donde ocurre la edición de la película, se ajustan los sonidos y se crean los efectos especiales.

Un buen productor debe saber escoger en qué proyectos invertir, y debe poder determinar correctamente el presupuesto necesario, pues este es el que posibilita que los actores contratados sean los correctos, que los efectos visuales y de sonido sean buenos, que la escenografía esté correctamente diseñada, que el director sea el adecuado; elementos que suman al resultado final del proyecto, y a la calidad del mismo.