Películas animadas

La animación ha cobrado un relevante papel dentro del cine en las últimas décadas. Las películas animadas, durante los últimos años, han dejado de dirigirse exclusivamente a un público infantil, y se han diversificado con el fin de atraer a nuevos sectores de la sociedad. Es de esta manera que películas animadas abordan temas bastante sencillos como la franquicia Minions, la cual ganó millones de seguidores a nivel mundial en pocos meses y se convirtió en un elemento de moda utilizados por niños y jóvenes de cualquier edad.

Los dibujos animados permiten darle al cine una posibilidad ilimitada de reflejar cualquier realidad disparatada, algo que se ve un poco más restringido cuando hablamos de películas convencionales. Es por esto que las películas animadas atraen, en gran medida, por su forma disparatada de reflejar una realidad imposible de concebir, que permite divertir a pequeños y grandes.

Esta categoría de película logra recaudar enormes cantidades de dinero en taquilla, pues no solo revoluciona los cines, sino que logra mover otros mercados, especialmente el de la juguetería, que aprovecha cada gran triunfo cinematográfico de animación, para atraer a los niños con juguetes cada vez más inteligentes y modernizados.

La animación requiere de un arduo trabajo en computadoras, por lo que estas películas deben ser valoradas desde el punto de vista de realización, al igual que cualquier otro tipo de película, pues el hecho de no incluir actores ni lugares reales, no las hacen menos complejas en cuanto a estructura.

La industria cinematográfica y la de la televisión se desarrollan en gran medida gracias a la animación, pues, además de las películas y series completamente animadas, esta técnica es también aprovechada para mejorar los efectos visuales en películas grabadas en escenarios con actores. La animación es un arte que requiere de paciencia para lograr convertir imágenes aisladas en un personaje lleno de vida y movimiento.